Bienvenidos a Pato Paciente
Llevo tiempo analizando empresas y construyendo modelos de valoración para intentar entender si una acción está cara, barata o simplemente tiene un precio razonable.
De ahí nace Pato Paciente.
La idea es sencilla: analizar empresas cotizadas desde una perspectiva fundamental y con una visión de largo plazo.
Pero hay algo que quiero dejar claro desde el principio:
Entender una empresa no obliga a invertir en ella.
No quiero empezar un análisis pensando que tengo que llegar a la conclusión de que la empresa es una buena inversión.
Primero quiero entender el negocio. Después analizar sus números. Luego intentar valorar cuánto puede valer. Y finalmente decidir si el precio al que cotiza ofrece una oportunidad.
Y si la conclusión es que no la ofrece, también es una conclusión.
¿Cómo serán los análisis?
Los análisis estarán divididos en diferentes bloques para poder profundizar en cada empresa sin intentar meterlo todo en una sola publicación.
Empezaremos por entender qué hace la empresa y cómo gana dinero.
Después veremos sus principales fuentes de negocio, sus mercados, sus clientes y los factores que pueden hacer que siga creciendo.
Pasaremos a los fundamentales: ingresos, márgenes, beneficios, deuda, inversión y generación de caja.
También analizaremos sus ventajas competitivas y los riesgos que pueden afectar a la tesis.
Y finalmente llegaremos a la parte que más me interesa: la valoración.
Para ello utilizaré principalmente modelos DCF, construidos a partir de mis propias estimaciones y supuestos.
No pretendo obtener un valor exacto. La valoración de una empresa no es una ciencia exacta.
Lo importante es entender qué estamos asumiendo, qué tendría que ocurrir para justificar esa valoración y cuánto cambia el resultado si nuestras hipótesis no se cumplen.
¿Qué quiero conseguir con Pato Paciente?
No pretendo adivinar qué acción va a subir mañana.
Tampoco hacer una lista de empresas que “hay que comprar”.
Quiero estudiar negocios.
Entender cómo funcionan.
Intentar determinar cuánto pueden valer.
Y comprobar con el tiempo si las hipótesis que hice eran razonables o estaba equivocado.
Porque una buena empresa no siempre es una buena inversión.
Y una empresa que parece cara puede seguir siendo una gran empresa.
La diferencia está en el precio que pagamos por ella.
Así que este será el proceso:
Entender el negocio → analizar los fundamentales → estudiar el crecimiento → valorar → identificar los riesgos → decidir.
Y después, esperar.
Al fin y al cabo, esto es Pato Paciente.
Entender una empresa no obliga a invertir en ella.

